La cantante Yleana Reynoso dice “siento que no he sido reconocida lo suficiente en mi tierra”.

Por Alfonso Quiñones/diario libre

Picoteando el Espectáculo

SANTO DOMINGO. Hace un par de semanas, en el homenaje a Joseito Mateo, Yleana Reinoso puso al público de pie y demostró que es una de las voces más privilegiadas del panorama artístico caribeño. “Al final mis lagrimitas me salieron”, confirmó.

Celeste Yleana Reynoso Ramírez es capitaleña, tiene tres hijos; “ellos los tres cantan”, asegura, aunque ninguno se ha metido en la música profesionalmente. Además, tiene dos nietos que son su debilidad y una carrera artística, que comenzó en firme con la primera formación de Las Chicas del Can.

“No ha sido fácil, pero ahora es más difícil, porque ya casi no hay apoyo, sobre todo para las cantantes solistas”, lamentó.

“Yo misma trabajo sola. No tengo manager, ni una persona que sea mi asistente”, manifestó quien en esta etapa dice que está trabajando más con Raphy D’Oleo.

“Me llaman a mi casa y hago bodas. Casi siempre me presento en los clubes grandes de nuestro país”, enumera, pero quien la escucha sabe que no es suficiente. Ni justo. Su calidad artística es para que estuviese presente mucho más protagónica en la vida artística del país.

Y si uno le dice que está un poco relegada, salta y lo niega: “Yo no diría que estoy relegada. ¡Yo viajo bastante! Trabajo para el Ballet de Turismo, y me mantengo trabajando siempre con los ballets fuera del país”, insiste. En ellos canta.

Indagada un poco en broma sobre la posibilidad de hacer un cuarteto, ella y sus hijos, Ileana ríe a carcajadas y dice que no, que es imposible.

La artista confirma: “Yo soy muy chévere”. Y cuando uno le pregunta si se ha enamorado dice: “Claro que sí”. De hecho la primera vez que se enamoró era muy jovencita. “Mi hija mayor la tuve entonces. Tengo 53 años a mucha honra, a fin de cuentas ya la gente sabe de todo por Facebook y las redes. Y doy gracias a Dios que he visto a mis hijos hacerse profesionales, que hay quienes no los ven”, se ufana.
Una cantante temperamental

Temperamental en sus interpretaciones y dueña de un registro amplio y de una voz poderosa, Yleana Reynoso está convencida de que no ha sido reconocida en su país, como debería ser. “Todavía espero, porque falta mucho tiempo de Ileana y mi voz está perfecta. Pero quisiera que me tomaran más en cuenta, de verdad”, afirmó.

“Yo soy una en el escenario y otra fuera de él. Soy un poco tímida, tranquila. Esa es mi forma, no es porque sea aceitosa. Todos los artistas y los músicos me quieren sobre todo por mi calidad, y porque he pasado por orquestas, de las pioneras”.

La destacada intérprete de Zape pa’ allá, Delirante Amor y Pa’ los pies desciende de una familia de músicos, pues el director del legendario Trío Reynoso era su tío. El recientemente fallecido cantante lírico Arístides Incháustegui, era su primo.

Yleana Reynoso lo sostiene: “Yo quisiera sí que se me reconozca más, ya por el tiempo que tengo. Que he pasado por orquestas como Las Chicas el Can, con Belkis Concepción en el piano. Estábamos Miriam Cruz, Isis Rivera y yo alante. Fui pionera con 19 años de esa orquesta. Wilfrido fue a casa a buscarnos y fue para de una vez viajar a Estados Unidos”, rememora quien se ha caracterizado por interpretar “canciones fuertes, para personas adultas” desde que tenía cinco años de edad.

Recuerda que las agrupaciones compuestas por mujeres a veces son un lío, “más que una lata de cangrejos”. “A Miriam le enseñé a hacer coros, las voces, cómo manejarse, porque ella es un poquito menor que yo. Le enseñé muchas cosas, ella misma te lo dijo en una entrevista”, adujo.

Luego estuvo en un grupo femenino que se llamaba Las Canelas, “Yo era la voz principal de ese grupo”, señala.

El grupo era apadrinado por Johnny Ventura, y con esta formación viajó bastante. Después fue la cantante de la orquesta de Aníbal Bravo.

“Gracias a Dios he viajado mucho”, se ufana.
Géneros y preferencias

A Yleana Reynoso no hay género que le sea ajeno. Canta lo mismo un merengue, una mangulina, que una salsa, sones, tangos, bachatas, boleros. Por su dominio de todos los ritmos dominicanos, que componen el folklor, trabajó durante muchos años con el Ballet Folklórico que dirigía Josefina Miniño.

Si se le pregunta sobre su canción preferida, no lo piensa mucho. “Pusiera ser A mi manera, pero en un show mío la gente no está tranquila hasta que no interpreto Como una ola, que hacía Rocío Jurado, porque es una canción fuerte, y la gente se pone de pie. Esas canciones me llegan al corazón”.

Yleana se queja de lo difícil que es poder colocar una canción hoy día en la radio. “Hace unos meses grabé una bachata y sonó más o menos unos tres meses. Si no tienes la ayuda necesaria, no pasa nada”, convencida que debe legalizarse la payola y ponerse tarifas, una realidad que existe y la conoce todo el mundo.

Recuerda una vez que vino al Teatro Nacional a presentarse en el país Ricardo Montaner y ella era la artista dominicana llamada a ser la contraparte del venezolano.

“Cuando arranqué a ensayar sus músicos salieron todos a verme, y admirados preguntaban quién era yo. Dicen que Ricardo Montaner dijo entonces que él no queria contraparte así, de esa manera. Jajajajaja. ¡Pero eso fue hace años!”, concluyó.