FARANDULA

La bachata busca su inmortalidad. Así como el merengue se hace la diligencia para que se declare Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco.

Por Muriel Soriano/el caribe
Picoteando el Espectáculo 


A finales del 2016, la República Dominicana celebró la declaración del merengue como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, y ahora se prepara para llevar por el mismo camino otro de los géneros musicales que identifican esta patria tricolor, la bachata.

Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), recibió el expediente que plantea la candidatura para el ingreso de la bachata dominicana a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, entrega que estuvo a cargo del embajador José Antonio Rodríguez.

El delegado dominicano ante la Unesco resaltó el orgullo y la satisfacción de agotar la primera parte del proceso en el que hace años se viene trabajando, y según comunicó a través de sus redes sociales, luego de una revisión preliminar, el comité notificará, a más tardar, en septiembre de este año, si éste cumple con los requisitos para ser examinado en el período de evaluación 2018-2019.

Mientras tanto, la comunidad bachatera celebra y apoya la iniciativa y en las redes se ha empezado a utilizar el hashtag “#SoyBachata” para referirse al tema y celebrar que se esté llevando a cabo este proceso.

“Me siento lleno de orgullo; primero, por ser un dominicano, y segundo, por saber que he aportado algo para que eso llegue a este punto en el que ya sería algo histórico. Con esto, finalmente, consagrarían la bachata”, manifestó José Manuel Calderón, considerado el pionero del género antes conocido como “música de amargue o de guardias”. “Debemos, todos, apoyar y agradecer especialmente a José Antonio Rodríguez que ha estado haciendo esa diligencia de una manera tan espontánea, desinteresada y patriótica, porque es un ritmo que está caminando alrededor del mundo”, agregó.

El intérprete de “Condena” y “Borracho de amor”, grabadas en 1962, aprovechó para felicitar y aplaudir a todos los que siguieron sus pasos y han contribuido al crecimiento, expansión y desarrollo de este género, al cual, consideró, le falta mucho por recorrer y mantenerse. “La bachata ha podido soportar otros géneros y ritmos que han surgido, y se mantiene siempre a nivel y, no en competencia, sino a nivel supremo. Es uno de los géneros musicales que se ha convertido en una industria a nivel del mundo y la gente se sigue sumando y grabando”, resaltó.

Para Calderón, ha sido determinante el apoyo del pueblo dominicano, el cual se ha convertido en una especie de ejército y defensor número uno de un género que ha pasado por numerosas fases y pruebas.

Además, entiende que la perseverancia misma de los intérpretes que se han mantenido, los que han superado distintas etapas y los que, con el tiempo, se han sumado, han ido de acuerdo con la tecnología agregándole cosas y elementos a nivel de fusiones y espectáculos, entre otros aportes, que han garantizado el crecimiento de la bachata dominicana. Aseguró que la base fundamental, la bachata madre, ha sido una tradición que no se ha perdido y sobre la cual se ha seguido desarrollando y enriqueciendo y, actualmente, ya hasta con sinfónicas se ha mezclado.

“Con esta declaración, ya nadie podrá atribuírsela. El país está airoso de esto, lo esperamos con ansias, es un sello que confirma que es una cosa netamente dominicana”, agregó.

Sin sentimiento no es bachata

El bachatero Luis Segura, “El añoñaito”, destacó que la declaración de la bachata como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad sería “una maravilla, un sueño hecho realidad”.

“Para mí, eso es ponerla en grande de verdad y a pesar de que se conoce en el mundo, que sigan conociéndola y dándole apoyo, tanto los bachateros como todos a los que les gusta nuestro géneros, así como para mí, es de mucha satisfacción “, dijo con entusiasmo a elCaribe.

El intérprete de temas como “Pena” y “Traicionera” destacó que este es un género de amor y sentimiento que debe conservar su esencia, como hasta ahora, y no desvirtuarla poniéndole letras con doble sentido o interpretándola sin el sentimiento que esta amerita. “Si no se canta con sentimiento, no es bachata”, dijo el también compositor, quien ha escrito más de 500 temas.

Segura recordó que hubo una época en la que este género desplazó otros como el merengue y algunos exponentes se vieron en la obligación de grabar bachata y como prueba de su paso en el tiempo, dijo, se ha convertido en un ritmo conocido a nivel mundial.

Otro que manifestó su emoción ante la posible inclusión de la bachata en la lista de la Unesco fue “El Mayimbe”, Anthony Santos. “Tengo mi dominicanidad a flor de piel. ¡Wao! Que orgulloso me siento de que nuestra bachata sigua indetenible, trascendiendo continentes y uniendo corazones”, escribió el bachatero en su cuenta de Instagram.

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